Los Stones en el Exilio

Los Stones en el Exilio


¿Qué harías si tuvieras que trabajar escondido en otro país, sin dinero, sin herramientas y con poco tiempo? ¿Tendrías la fuerza para salir adelante haciendo lo que amas? ¿Y si los demás criticaran tu proyecto? Una persona cualquiera vería en ésta situación un problema, pero cualquier emprendedor debería verlo como un reto, tal como lo hicieron los Rolling Stones.

aCorría el año 1972, la guerra de Vietnam continuaba, llegaba a los cines “El Padrino” y los Stones habían sido expulsados de Inglaterra por evasión de impuestos.

Después de varios años de carrera y algunos éxitos en su país de origen, pero siempre con la imagen de los ‘mal portados’, los Stones tuvieron que dejar Inglaterra. Todo el dinero que habían ganado con sus álbumes anteriores era instantáneamente gastando por los miembros de la banda, sin embargo, nunca se preocuparon por el pago de impuestos y acumularon así una deuda considerable.

Decidieron irse a Francia antes de que el gobierno inglés reclamara la deuda, para grabar su siguiente álbum. Las condiciones eran pobres y no había un lugar para la elaboración de su proyecto, de modo que el guitarrista, Keith Richards, decidió que ocuparían su casa rentada como estudio de grabación. Villa Nellcôte sería el lugar donde trabajarían los Stones, que para ese momento no eran sólo cinco miembros (Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts, Bill Wyman y Mick Taylor), sino más bien una tribu nómada debido a la sección de trompetas que incluirían en su trabajo, encabezada por un joven llamado Bobby Keys, quien permanecería en la alineación de la banda hasta su muerte el año anterior. También estaban presentes la novia de Keith, Anita Pallenberg, así como Marlon Richards y la recién nacida Angela Richards.

En la banda se sentía cierta nostalgia por regresar a casa. Todos estaban dispersos por el sur de Francia y tenían que ir a casa de Richards todos los días a trabajar. Después de varios días, el baterista Charlie Watts decidió mudarse a casa de Keith. Había sesiones de grabación sin la banda completa, ya que algunos miembros (Mick Jagger en especial) no siempre llegaban. Fue así como el material incluido en el álbum sería un tanto decadente, pero al final, realmente poderoso. El proceso creativo dependía realmente de quienes estaban en ese momento, esto dio lugar a que Richards fuera por primera vez el vocalista titular en una canción.

Tras varios meses de trabajo, el álbum finalmente se concluyó. Pero en la sala de edición, Jagger y Richards estaban desesperados por lo que tenían grabado: no contaba con estructura ni orden alguno. Había brincos de género por todo el material… lo que tenían era indefinible.

Una vez editado el trabajo, fue lanzado a la venta el 12 de mayo de 1972 y tuvo un mediano impacto en el público. Los Stones sentían que habían fracasado, pero algunos años después el trabajo fue redescubierto, alcanzando así proporciones gigantescas de popularidad y adquiriendo el estatus de ‘álbum de culto’. Pronto la crítica lo nombró como el mejor trabajo de los Stones.b

Después de este proyecto los Stones se volvieron indefinibles y legendarios. La crítica se volvió incapaz de encasillar alguno de sus siguientes proyectos. Ellos regresaron de exilio literal y metafóricamente con este laborioso proyecto.

Lo anterior es un ejemplo de que la constancia es clave en la actitud del emprendedor. Llevar un proyecto hasta su última expresión debe ser algo que esté claro en tu mente desde el inicio, sólo así explotarás el potencial de tu talento.

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