Las economías de opción, son ¡LA OPCIÓN!

Las economías de opción, son ¡LA OPCIÓN!


El término “Economías de Opción”, nos refiere a la elección que hagamos para llevar a cabo nuestras actividades económicas. De manera más precisa, en materia fiscal, nos indica la decisión que tomamos para tributar de una determinada manera. Tal vez pueda sonar raro y nos preguntemos, ¿eso se puede?, ¿no es el Contador el que te indica la manera en que tributas, las obligaciones que tienes, y cuánto pagar? Pues la respuesta es que sí se puede, pero la mayoría no lo hacemos, ya sea por desconocimiento o por la comodidad que implica pasar esa responsabilidad al profesional de la materia fiscal.

Sin embargo, también nos suele suceder que ante cualquier requerimiento o sanción por parte de la autoridad fiscal, siempre le echamos la culpa al Contador que no hizo las cosas bien; pero al final del día, somos nosotros los contribuyentes los que estamos metidos en un problema, y a los que hacen exigibles esas sanciones, es a nosotros.

De ahí que la toma de decisiones en materia fiscal debe ser parte fundamental de nuestra actividad profesional y económica. Para ello es necesario estar informados y acercarnos a un profesional de la materia para que nos explique los beneficios, obligaciones y requisitos para cada una de las opciones que nos plantea la Ley Fiscal.

¿De dónde sale esto? De la misma Constitución Política de Los Estados Unidos Mexicanos, que en su artículo 31, fracción IV refiere:

“Artículo 31. Son obligaciones de los mexicanos:…

  1. Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como de los Estados, de la Ciudad de México y del Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes”.

Por lo que contamos con el derecho constitucional para elegir, dentro del marco que contemplan las leyes fiscales, la manera que más conviene a nosotros, a nuestra actividad, a nuestros ingresos, gastos, objeto social y modelo de negocio. El estar consciente de lo que ello implica, resulta ser un paso muy importante para esta elección y que realmente exista una planeación fiscal que permita esa proporcionalidad y equidad de la que nos habla nuestra carta magna.

De igual manera, nos aporta seguridad y tranquilidad el estar al corriente de nuestras obligaciones fiscales con los distintos organismos, sin que ello represente un 60% o más de nuestra utilidad. Tampoco es bueno irnos a los extremos y no pagar nada o cantidades mínimas pero incoherentes, sino todo lo contrario, debemos hacer que trabajen a nuestro favor, sean proporcionales, equitativas y nos permitan crecer, invertir o diversificarnos; crear más fuentes de empleo, tener acceso a créditos y aportar a la economía nacional en su justa medida.

Moraleja: Rodéate de profesionales en la materia fiscal y elige adecuadamente.

Comenta desde Facebook

Categorías