La imagen Personal: “Yo valgo por lo que soy, no por cómo me veo”

La imagen Personal: “Yo valgo por lo que soy, no por cómo me veo”


Todos los seres humanos tenemos una esencia y una personalidad que nos distingue de los además,  que nos hace únicos e irrepetibles; estas características las estamos comunicando constantemente a través de la imagen y el lenguaje no verbal.

En México es común encontrarse con temas de discriminación con respecto a la imagen profesional dentro de las organizaciones; ya que a la hora de contratar personal, la apariencia es un factor que determina su selección, pero, ¿es una injusticia, o las organizaciones están en lo correcto? Muchas veces en nuestro afán de justificarnos por cómo nos vestimos o arreglamos caemos en comentarios como “yo valgo por lo que soy, no por cómo me veo” o “mi trabajo habla por mí, no mi apariencia”. Sin embargo, no nos damos cuenta de lo importante que resulta que también nuestra apariencia nos ayude a potenciarnos en el ámbito profesional.

Hemos de saber que parte de la identidad corporativa de una empresa, son los códigos, que semióticamente hablando van a indicar el proceso de cierto comportamiento para indicar pertenencia, en este caso a una organización. En las empresas existen códigos de conducta y vestimenta. Cuando de códigos de vestimenta se trata, se desata una gran disputa, pues la mayoría de veces se vuelve un asunto de imagen, “como te ves, te tratan” y esto puede dar a entender que es un tema superficial, gracias a la mala información que se tiene del significado de la imagen personal.

Tenemos que entender que somos seres visuales, muchas de nuestras decisiones están basadas por lo que vemos “la primera impresión jamás se olvida”,  y la información visual es el 50% de lo que más llama la atención, es nuestra carta de presentación. La imagen personal es algo que se hace desde siempre, en culturas indígenas eran usados algunos signos visuales para identificarse entre ellas,  así mismo, todas las profesiones tienen también su propio lenguaje y si, nosotros mismos lo hemos construido, pero es parte de nuestra necesidad de comunicación e identificación, y si queremos formar parte de alguna empresa, que claro, definirá parte lo que somos porque es a lo que nos dedicamos y es algo que nos gusta hacer, entonces tenemos que estar dispuestos a generar un cambio en nuestra imagen.

 Entonces ¿quién es responsable de este problema de discriminación?

Es una responsabilidad en conjunto, ya que la empresa que te contrate deberá indicar cuál es su cultura y lo que en general quiere comunicar a sus clientes externos a través de ti como cliente interno, puesto que se sabe que los empleados son los principales divulgadores de la imagen de la organización; es decir que si es una empresa que se dedica a brindar servicios financieros, y lo que quiere comunicar es seriedad, profesionalismo y seguridad, esto es lo que sus colaboradores deberán proyectar a sus clientes, el jefe no va a mandar a cerrar un negocio a una persona con chamarra de cuero y estoperoles, tenis o con gorra; por muy bueno que sea este empleado, su imagen no estará en armonía con la empresa a la que representa.

Ya sabemos que todo comunica, pero qué tan dispuestos estamos como personas a recibir este tipo de información, de adaptarnos a las empresas y éstas que  tanto están en brindar  las herramientas correctas para que las personas tengan el conocimiento de lo que la empresa quiere comunicar  a través de ellos sin dejar a un lado su personalidad.

¡Y claro que todos valemos por lo que somos y no por como nos vemos!  Pero no olvidemos que somos seres visuales (como ya se menciono)  y no podemos evitar el efecto que la imagen tiene en nosotros:

La imagen es una representación mental.

-Es una señal de profesionalismo

-Existen estándares de vestimenta dependiendo los escenarios

-Coherencia entre lo que somos y lo que decimos que somos

-¿Qué queremos que nuestra imagen diga de nosotros?

-La imagen vende

-La imagen inspira

-La imagen motiva

-Las personas que se ven bien y sobretodo, se sienten cómodos con su imagen, se sienten más motivadas y expresan una mayor auto confianza, los lleva a actuar con más seguridad y a tener mucha más presencia en donde quiera que se encuentren.

No se trata de “vestirse a la moda”, de “gustar a los demás”, se trata de encontrar nuestra esencia y comunicar todo eso que somos a través de un primer mensaje que damos sin hablar, a través de nuestra imagen. Además cuando lo implementas como una marca personal los beneficios que te brinda se verán reflejados en tus relaciones interpersonales.

Colaboración: Adriana Anaya

Comenta desde Facebook