Expande tu zona de confort

Expande tu zona de confort


La zona de confort es un tema que ha sido recurrente en el ámbito laboral desde hace algunos años. Mucho se ha dicho acerca de lograr dejar el conformismo atrás y arriesgarse a hacer cosas nuevas.

Una pregunta clave que probablemente te has hecho al hablar de este tema es “¿Cómo salgo de mi zona de confort?” Para responder la interrogante anterior, habrá primero que definir lo que es: “La zona de confort es un estado mental que  consiste en una serie de limitaciones que el mismo sujeto establece para buscar comodidad, así como para evitar la fatiga de experimentar cosas nuevas”.

Por naturaleza de la misma zona, ésta se va formado a lo largo de nuestra vida, nutriéndose de todos aquellos aprendizajes que obtenemos de la experiencia, volviendo menos ajenas las cosas que nos rodean. Explicándolo de otra forma, en un primer momento cualquier cosa puede parecernos desconocida, sin embargo, una vez que la exploramos, se vuelve conocida y la hacemos formar parte de nuestro conocimiento general; de esta forma, la zona de confort se crea a partir de las actividades que realizamos en la vida cotidiana, porque dichas actividades se vuelven conocidas y por tanto adquieren cierto rasgo de comodidad.

En ese orden de ideas, preguntarte cómo ‘salir’ de la zona de confort es, en realidad, mucho más complicado de responder de lo que podría parecer, porque en realidad, primero deberías preguntarte “¿De verdad puedo ‘salir’ de la zona de confort?” Si lo analizamos, la comodidad es un aspecto que, como humanos, siempre buscamos en nuestra vida; la compra de bienes y el uso de herramientas para realizar un trabajo son grandes ejemplos que nos han acompañado a lo largo de la historia y que nos hacen entender que somos seres que buscamos, por naturaleza, ahorrar recursos y esfuerzo. De modo tal que la respuesta a la pregunta es no, es imposible salir de la zona de confort.

Para explicarlo mejor pensemos en la zona de confort como una caja; en ella vamos colocando todo aquello que vamos aprendiendo, se vuelve nuestro y por tanto ya resulta algo familiar, se vuelve parte de nuestra zona de confort.

Ahora bien, si te preguntas “¿Qué hago para no estancarme en la zona de confort?”, la respuesta simplemente es… añadir más cosas a la caja. Dicha acción ayudará a que crezca tu zona de confort y esto permitirá lograr nuevos resultados. Experimenta algo nuevo cada día. Aprende cosas nuevas cada día. Esto te llevará paulatinamente a explorar áreas y campos que antes no conocías, a conocer nuevas personas y a dejar atrás el lugar en el que te encuentras hoy.

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