La agresión es una de las heridas que mayor daño a nivel profundo nos causa, es decir nos “pega” en lo más profundo de nuestro ser, porque los seres humanos estamos hechos para cuidarnos y cuidar del otro, ese cuidado se da con afecto, con cariño, con detalles, sonrisas, aceptación, contacto, palabras amorosas, así es como aprendemos a amarnos a nosotros mismos y amar a los demás. Por esto el que nos agredan y sentirnos agredidos nos duele mucho y nos impacta de manera profunda.

La agresion no solamente consiste en golpes, puede ser física, psíquica, emocional y materializarse con comportamientos y actitudes  muy diversas que pueden ir desde la indiferencia, el maltrato, la violencia, la crítica sarcástica y continua, el boicot, los insultos, la culpabilidad, la manipulación y el abuso de poder. Cuando nos vemos en estas circunstancias no tenemos una visión clara y objetiva de las cosas y tal vez tristemente, tampoco tengamos nuestra propia postura ante las mismas ya que no volteamos a vernos a nosotros mismos, si no que todo lo percibimos desde la mirada de los demás y como es muy mala, poco a poco vamos comprando esa idea y la convertimos en nuestra realidad aunque no sea así.

Como resultado de lo anterior, podemos caer en este tipo de pensamientos y sentimientos:

  1. Sentir que tenemos la culpa de todo lo malo que nos pasa y que nosotros lo provocamos, como si fuéramos una nube negra que nos trae tormentas a nosotros y a los demás, es decir nos culpamos y victimizamos pero sin poder hacer algo al respecto, lo que aumenta nuestro estrés y angustia.
  2. Tenemos pensamientos de auto sabotaje y auto castigo, haciendo mas grande esta herida.
  3. Nos alejamos de las personas, en general, según nosotros para evitar que nos agredan, pero esto puede consistir en un auto sabotaje, ya que nos alejamos para sentirnos tranquilos, no agredidos, pero la verdad en ocasiones, no logramos estar tranquilos, nos sentimos solos y tristes y eso nos lleva nuevamente a aumentar esta herida.
  4. Búsqueda inconsciente de personas que nos puedan lastimar, es decir, podemos desarrollar un patrón de relaciones poco amorosas, obsesivas, destructivas, tóxicas, porque no tenemos un referente propio y una postura personal frente a las relaciones, todo lo vemos a través del otro y hemos aprendido que una persona que me ama, me maltrata, me controla, es indiferente, me critica, etc.
  5. Si hemos desarrollado esta herida de manera estructurante a lo largo de nuestra vida, es decir, aparece constantemente, forma parte de nuestra vida cotidiana, podemos caer en vicios, conductas tóxicas y adicciones para obtener pequeños momentos gratificantes y después seguir en lo mismo.

Ante todo esto llegamos a desarrollar mecanismos de defensa inconscientes, tales como:

  1. Acumulación de grasa en el cuerpo y sobre peso
  2. Comportamiento huidizo
  3. Susceptibilidad
  4. Estar a la defensiva
  5. Gran desconfianza

Cuando tomamos consciencia de que tenemos entre todas nuestras heridas tambien la agresión, es muy importante regresar a nosotros mismos, entendernos, con paciencia escucharnos y ver cuales son nuestras necesidades profundas y tratar de satisfacerlas primero nosotros mismos, para lograr tener esa postura personal ante la vida y ante los demás, de manera sana, bondadosa y autentica.

Recordemos que las emociones tienen la finalidad de actuar, nuestros sentimientos y la historia que nos contamos de los mismos es lo que nos lo impide, una vez que los identificamos es importante aceptarlos e integrarlos como parte del ser humano que somos y desde ahi, desde ese maravilloso ser humano actuar.

Les mando un abrazo y les deseo la mejor semana.

Síganme en Facebook e instagram, como aracelivelasco_coach

Nos escuchamos todos los miercoles a las 12 del día en  Mujer Es…, por Flow Radio www.flowcorporativo.mx/radio

Araceli Velasco

Post Author: Araceli Velasco