La conexión mente, cuerpo y espíritu, generalmente la asociamos al bienestar, al equilibrio, a permitirnos fluir con las circunstancias que vivimos todos los días, y es completamente cierta, pero también tiene que ver con nuestros cambios de creencias o patrones.

Esto sucede porque cuando creemos algo, y lo que nos pasa en la vida lo reafirma, vamos dominando y teniendo cada vez más seguridad sobre la misma, hasta el momento en que aparecen nuevas situaciones y, obviamente, las rechazamos en tanto no podemos comprobarlas o reafirmarlas, hasta que ya existen evidencias contundentes y entonces hacemos ese cambio o agregamos información valiosa, aprendemos, incorporamos herramientas y recursos.

Todas nuestras creencias están tan apegadas a nosotros porque han sido guardadas a través de la manera en que experimentamos nuestra vida, todo aquello que percibimos con nuestros sentidos, y como nos hace sentir, es decir la emoción asociada a esto que experimentamos; entonces, cambiarlo requiere una serie de modificaciones en todos esos niveles. A través de la neuro plasticidad se van creando nuevos caminos o maneras de ver la vida.

Solo que para que esto pueda suceder, para que nuestro neocortex pueda trabajar en reflexionar sobre cuales la mejor manera de hacer las cosas y poner a nuestra disposición todas las soluciones ganadoras que tenemos, hay que estar en calma, si estamos estresados, el que aparece es el cerebro reptilians ―que es el de los instintos― y las reacciones, pensando en aquellas cosas que, culturalmente y como especie, tenemos guardados, es decir, si estamos en peligro, si necesitamos huir, pelear, inhibirnos, y todo lo que emocionalmente hemos grabado así.

Por eso es tan importante el equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu. Para ello hay 5 aspectos que es importante tomar en cuenta.

1.- Sentirnos seguros y a salvo, protegidos, porque así nuestro cerebro no estará en estado de alerta

2.- Conectar, como seres humanos, con nuestro amor propio e infinito, nos ayuda a vibrar diferente, a ver las cosas desde un sentido más positivo y con entuisiasmo.

3.- Nuestros centros de expresión, lenguaje verbal y no verbal, los micro gestos, los brazos y las manos, el tono de la voz, si nos sentimos en un ambiente seguro, con la confianza de hablar y expresarnos, y hacerlo de la mejor manera posible, nuestro pensamiento fluirá y será coherente con lo que somos y como lo expresamos, existirá neuro plasticidad y el cambio se podrá dar sin tanta resistencia.

4.- Paz mental, si saturamos nuestra mente queriendo engancharnos con todos lados pensamientos que tenemos, si vivimos en la mente, en las ideas, no vamos a poder conectar con la emoción y mucho menos con la reacción, tener claridad, identificar los pensamientos sobre las situaciones que vivimos y hacerlo con tranquilidad nos va a ayudar a obtener la calma necesaria para apartarnos de la situación y ser más objetivos.

5.- Espíritu, aquello que forma parte de nosotros y que nos permite mediante la observación, hacia nuestro interior, conocer el valor que damos a cada una de las actividades que llevamos a cabo, las necesidades que tenemos y los conflictos existentes entre esos valores y las necesidades no satisfechas.

Ahora que conocemos la importancia que tiene esta conexión mente, cuerpo y espíritu, te invito para que la practiques, mediante la filosofía o metodología que mejor te acomode, pero inténtalo, verás que te será mucho más fácil cambiar, patrones y creencias limitantes

Les mando un abrazo y que tengan una semana excelente

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Post Author: Araceli Velasco